EL GRAL ELIZARDO AQUINO PARTE A LA GLORIA CON EL HONOR DE HABER DADO SU VIDA POR EL PARAGUAY
Nacido en 1825, en Zárate Isla, jurisdicción de Luque. Hijo de don Patricio Aquino, español, y de la paraguaya Doña Isabel Jara.
Ingresó a las filas militares en 1847, como integrante del Batallón Nº 2 de la Capital, trasladándose posteriormente al recién instalado campamento Paso de Patria. Sus condiciones en materia Artesanal, hicieron que estuviera primeramente en la fundición de Ybycui.
La instalación del primer ferrocarril se debió mucho a su esfuerzo, pues con sus famosos chaflaneros (zapadores) colaboró activamente en la construcción de las vías férreas.
Al iniciarse la guerra, con el grado de Capitán se embarcó al norte bajo el mando del General Barrios. En la primera campaña, la de Matto Grosso, tuvo una relevante actuación que le mereció menciones especiales por parte del Mcal. López. Luego en 1865, se distinguió en las operaciones del Sur comandadas por el General Bruguez.
Actuó brillantemente en Riachuelo, Mercedes y Cuevas, acciones que le valieron la orden Nacional del Mérito. Ese mismo año fue ascendido a Teniente Coronel y por su eximia participación en la Batalla de Estero Bellaco, se le ascendió en el rango de Coronel.
Juntamente al General José E. Díaz y el Mayor Jorge Thompson, organizó las trincheras en los campos de Boquerón y Sauce.
En la memorable acción del 16 de julio de 1866, personalmente, Aquino dirigió los Batallones 6º, 7º y 8º en un contraataque para recuperar las posiciones perdidas, pero este hombre extraordinario que parecía no temer a la muerte, no podría seguir sin daño en tan anconada lidia.
En uno de los avances, se lanzó montado en un caballo overo en medio del enemigo que se retiraba en un completo desorden. Fue alcanzado en el vientre por una bala de rifle.
Sus ayudantes lo recogieron y lo trasladaron al cuartel general de Paso Pucú. Allí en su lecho de muerte, ante el sonar continuo de la metralla, Solano López lo ascendió a General de Brigada.
Falleció tres días más tarde,el 19 de julio de 1.866 y sus restos fueron sepultados en las cercanías de aquel cuartel.
José Elizardo Aquino demostró competencia en todas las funciones que le cupo desempeñar. Como militar, artesano, infante y artillero. En más de una ocasión, el Mariscal López dio como ejemplo su alto nombre frente a los soldados que siguieron combatiendo en aquel memorable e infortunado lustro.
Fuente: Diccionario Biográfico; Forjadores del Paraguay.